A dónde salir con un bebé

El nacimiento de un bebé no es motivo para limitarse en el entretenimiento disponible. Si antes parecía imposible visitar el museo con un niño pequeño, ahora cada vez más madres prefieren un estilo de vida activo con un bebé. En los complejos comerciales y de entretenimiento hay habitaciones para madres y niños, donde podrás cambiar cómodamente la ropa de tu bebé e incluso alimentarlo. Los cambiadores para niños pequeños también están comenzando a aparecer en los modernos centros de exposiciones. Un número cada vez mayor de museos está equipado con rampas para levantar cómodamente sillas de ruedas.

Recientemente, el metro de Moscú también tiene un servicio para ayudar a los pasajeros con movilidad reducida. Si le resulta difícil manejar el cochecito en el metro, bajar y subir escaleras mecánicas con él, etc., todo lo que tiene que hacer es llamar al centro de movilidad de pasajeros y acordar un tiempo de viaje conveniente para usted. A la hora señalada, será recibido por personal de servicio que se encargará de subir y bajar la silla de paseo en los pasillos y escaleras mecánicas durante el tiempo que dure su estadía en el metro. El servicio es absolutamente gratuito.

Y ahora sobre dónde puede ir y qué hacer con un niño menor de un año. El sitio mama primeriza te deja algunos consejos:

Excursiones

El cochecito no será un obstáculo para pasear por lugares interesantes de su asentamiento o para una excursión en autobús fuera de la ciudad. Por el contrario, cuanto más pequeño es el niño, mayor es la probabilidad de que duerma durante el viaje. También algo indispensable para las excursiones es un cabestrillo o una mochila ergonómica. En él, el bebé está cómodo y los movimientos de los padres son al mismo tiempo desenfrenados. La mochila se adapta tanto a mamá como a papá por igual, lo que significa que si es necesario, los padres pueden cambiarse para descansar la espalda.

Museos y exposiciones

No se puede acceder a todos los museos con cochecito, por lo que un canguro, una mochila ergonómica o un cabestrillo son muy útiles para este tipo de viajes. En esta posición, cerca de mamá o papá, el bebé estará más tranquilo y es más probable que le permita disfrutar de una visita a un museo o exposición. Aquí, nuevamente, se aplica la regla: cuanto más pequeño es el niño, más fácil es caminar con él a lugares públicos. Primero, los bebés duermen más que los niños mayores; en segundo lugar, cuanto más liviano es el bebé, menos carga en la espalda del padre que lleva la mochila.

Viajar

Viajar con un niño pequeño no da tanto miedo como podría parecer a primera vista. Lo principal es pensar detenidamente cómo entretendrás al bebé durante el viaje, cuántos pañales y toallitas húmedas llevar contigo en el avión o tren, que distraer al niño si de repente comienza a ser caprichoso. Una cosa imprescindible en el viaje es un juguete favorito, le recordará al bebé acerca de casa y lo calmará en momentos de ansiedad e incomodidad. En un negocio como los viajes, basta con ajustarse al horario de tu pequeño turista, y luego podéis disfrutar juntos de vuestro viaje e incluso descansar bien.

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